- Search

Resultados de búsqueda de preguntas frecuentes
Como orientación: prepara el Peach Bloom con agua a unos 70 u 80 grados y deja reposar las hojas entre 2 y 3 minutos.
Se trata de una mezcla de té verde y té blanco, dos variedades mucho más delicadas que el té negro. El agua hirviendo quema las hojas y la taza se vuelve amarga y áspera enseguida. ¿No tienes un hervidor con control de temperatura? Deja enfriar el agua hervida unos cinco minutos o añade un chorrito de agua fría. Si lo prefieres más suave, retira las hojas un poco antes. Y si quieres más sabor a melocotón, usa algo más de té en lugar de alargar la infusión.
Necesitas filtros de papel V60 de talla 01, el cono más pequeño que encaja exactamente en este dripper. Los filtros de talla 02 son demasiado grandes: se arrugan contra el borde y el agua acaba resbalando por el lateral en vez de atravesar el café.
En Café du Jour los encuentras como filtros Hario V60 talla 01 en blanco (VCF-01-100W) y en marrón sin blanquear (VCF-01-100M), ambos en paquetes de 100 unidades. El blanco es neutro de sabor y el marrón no está blanqueado; enjuaga el filtro con agua caliente y no notarás el papel. Dobla la costura del filtro antes de colocarlo en el Hario V60 de vidrio negro talla 01.
Estos granos enteros valen para cualquier máquina que trabaje con grano: una cafetera superautomática, una máquina de espresso con molinillo integrado, o un molinillo aparte combinado con un portafiltros.
Kimbo creció en los bares de espresso de Nápoles, así que las mezclas brillan sobre todo como espresso corto e intenso y como base de un cappuccino o un latte macchiato. En una superautomática puedes mantener tus ajustes habituales. Si el resultado te sale demasiado amargo, pon el molido un punto más grueso. Para máquinas de monodosis o cápsulas no sirven, porque son granos enteros y no café molido.
Como referencia, usa unos 2 gramos de té a granel por taza de 200 ml, es decir, una cucharadita colmada.
Con 100 gramos de Peach Bloom obtienes así unas 40 a 50 tazas. El té verde y el blanco son bastante voluminosos, por lo que una cucharadita pesa menos que en un té negro compacto. ¿Preparas una tetera? Cuenta una cucharadita por cada taza de agua. Si el resultado te queda flojo, añade media cucharadita más en lugar de alargar la infusión, porque un reposo largo amarga el té en vez de darle cuerpo.
Guarda sin abrir las bolsas que todavía no usas, en un sitio oscuro y seco a temperatura ambiente, y cierra bien la bolsa que tienes empezada. Así los granos mantienen su sabor durante más tiempo.
Sin abrir, el café aguanta mucho tiempo; la fecha de consumo preferente exacta viene impresa en el envase. En cuanto abres una bolsa empieza la cuenta atrás: saca el aire y ciérrala con una pinza, o pasa los granos a un bote hermético. Es mejor no guardar el café en la nevera, porque la humedad y los olores de otros alimentos se meten en los granos. Congelarlo se puede, pero solo con la bolsa cerrada y descongelándola de una sola vez.
La talla 01 es el V60 pequeño y está pensada para 1 o 2 tazas, unos 200 a 350 ml por preparación. Ideal si sueles preparar café para ti o para dos.
Si preparas café a menudo para tres o cuatro personas, la talla 02 es mejor opción: es más ancha y tiene un lecho de café más grande, así que puedes usar más molido sin que el filtro se desborde. Recuerda que cada talla tiene sus propios filtros, y este Hario V60 de vidrio negro talla 01 usa filtros talla 01. ¿Necesitas más café de una vez? Prepara dos rondas seguidas, se hace más rápido de lo que parece.
Sí, este té contiene cafeína, porque tanto el té verde como el blanco proceden de la planta del té.
La cantidad suele ser menor que la de una taza de café y normalmente también algo más baja que la de un té negro intenso, pero esta mezcla no es sin cafeína. Lo que acaba en tu taza depende de cuánto té uses y de cuánto tiempo lo dejes reposar: una infusión más corta libera menos cafeína. ¿Buscas algo para la noche? Elige mejor una infusión de hierbas o un rooibos, que no llevan cafeína de forma natural.
Sí, por este pack pagas menos que si pides las cuatro bolsas por separado. Cuánto ahorras exactamente depende de los precios actuales de cada mezcla, así que compara con calma el importe total con los productos sueltos de 1 kilo.
Además del ahorro, sobre todo te quita el dilema de elegir. Con 4 kilos de café en grano en casa tienes unas semanas para descubrir qué Kimbo encaja mejor con tu cafetera y con tu gusto, y después pides tu favorito en mayor cantidad. Un detalle práctico: es un pack, así que las cuatro bolsas llegan en un mismo envío.
Este set de matcha lleva todo lo que necesitas para preparar tu matcha: un bol de cerámica de Ø13 cm y 7 cm de alto, un batidor de bambú (chasen), una cucharilla de bambú (chashaku) y un soporte para guardar el batidor.
El set está hecho en Japón, va decorado y llega en una caja de regalo de cartón con un acabado muy cuidado. Es un regalo estupendo, y darte un capricho a ti mismo también vale. Ojo: Wasabi es el nombre del color y del acabado de este set, así que no incluye wasabi para comer. El matcha en polvo tampoco viene incluido, ese lo pides aparte.
No, el matcha en polvo no forma parte de este set. Recibes el bol de cerámica, el batidor de bambú, la cucharilla de bambú y el soporte, así eliges tú mismo el matcha que más te gusta.
En nuestro surtido encontrarás matcha de Japón en polvo para la preparación tradicional y también una mezcla para matcha latte si lo prefieres más suave y dulce. Para batir con este set escoge el polvo puro, porque la mezcla latte está pensada sobre todo para bebidas con leche. ¿Prefieres todo de una vez? Mira si está disponible el set de iniciación con té incluido. ¿Dudas sobre cuál elegir? Escríbenos sin problema.
Pon entre 1 y 2 gramos de matcha en el bol (unas dos cucharaditas con la cucharilla de bambú), añade de 60 a 70 ml de agua a unos 80 grados y bate con el batidor de bambú haciendo una W rápida hasta que se forme una capa de espuma fina.
Tamizar no es obligatorio, aunque ayuda a evitar grumos si el polvo lleva tiempo abierto. Para un matcha latte, prepara primero esta base y añade después leche caliente o fría. Evita el agua hirviendo, porque el matcha se vuelve amargo enseguida.
Recomendamos lavar el bol a mano con agua templada y un jabón suave, y secarlo justo después. Es cerámica decorada hecha en Japón, y un ciclo largo y caliente de lavavajillas puede apagar la decoración con el tiempo.
Con el microondas también preferimos no arriesgar en este bol. El agua la calientas aparte y la viertes sobre el matcha después. El batidor de bambú, la cucharilla de bambú y el soporte no van nunca al lavavajillas ni al microondas, porque el bambú se decolora y se abre muy rápido.
El set incluye un batidor de matcha tradicional de bambú (chasen) con muchas púas finas y bien cortadas, justo lo que necesitas para dejar el matcha ligero y espumoso. Un chasen se talla a mano a partir de una sola pieza de bambú, así que el número exacto de púas puede variar un poco de un ejemplar a otro. ¿Quieres saber el número exacto del tuyo? Escríbenos y lo comprobamos por ti.
Antes de usarlo, deja el batidor un momento en agua templada para que las púas se vuelvan flexibles. Después de batir, acláralo bajo el grifo sin jabón y déjalo secar en el soporte incluido. Así mantiene su forma redonda y te dura mucho más.
No, el V60 tiene un único agujero grande en la punta que siempre queda abierto. No lleva válvula ni tapón para detener el goteo, y es algo intencionado: con este método el agua atraviesa el lecho de café de forma continua.
La velocidad se regula de otra manera. Muele el café un poco más fino o más grueso y vierte en círculos lentos y regulares. El filtro de papel tampoco cierra la pared, porque las nervaduras interiores dejan salir el aire a propósito. Si quieres dejar el café en infusión antes de que caiga, una prensa francesa o una cafetera de inmersión te encajará mejor que el Hario V60.
Las dos cosas funcionan muy bien. El té verde y el blanco aguantan una segunda infusión y, preparado en frío, el Peach Bloom resulta muy refrescante.
Para la segunda taza, vuelve a verter agua de 70 u 80 grados sobre las mismas hojas y déjalas reposar un poco más que la primera vez. Eso sí, úsalas el mismo día. Para el té helado, pon unas dos cucharaditas por litro de agua fría y déjalo unas ocho horas en la nevera, después cuela las hojas. Esa infusión en frío da un sabor a melocotón suave y dulce, sin amargor. Delicioso con hielo y una ramita de menta.
Valoración de los clientes 4,9 / 5 basada en opiniones de clientes de Google












