Matcha latte: así preparas un matcha esponjoso


Un matcha latte es cremoso, suave y de un verde intenso, y cada vez más popular. A diferencia del café, el matcha no es café, sino té verde finamente molido de Japón, batido con leche caliente o fría. Por eso la cafeína actúa de forma más suave: obtienes un impulso de energía tranquilo, sin la sensación acelerada que a veces da el café.
Mucha gente piensa que un matcha latte es complicado de preparar o que sabe amargo enseguida. No tiene por qué ser así. Con el matcha adecuado y unos pocos pasos sencillos, preparas en casa un delicioso matcha latte en 5 minutos, sin equipo especial. Solo necesitas un batidor o un espumador de leche.
¿Qué es un matcha latte?
El nombre «latte» a veces genera confusión, porque solemos asociarlo con café con leche. En un matcha latte simplemente significa que se añade leche caliente o espumada al matcha.
Lo que hace especial a esta bebida es su sabor: ligeramente herbáceo, cremoso y un poco umami. La cafeína se libera de forma gradual, sin picos ni bajones. Eso hace que el matcha latte guste a quienes buscan un comienzo del día más calmado o un momento tranquilo entre horas.
Información de la receta e ingredientes
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 5 minutos
- Tiempo total: 5 minutos
- Porciones: 1 vaso
- Categoría: Receta de té
Ingredientes
- 1 cucharadita de polvo de matcha japonés de Café du Jour (calidad culinaria o superior)
- 60 ml de agua caliente (no hirviendo, ±80°C)
- 150 ml de leche (vegetal), caliente o fría
- Opcional: 1 cucharadita de miel, jarabe de agave u otro edulcorante
Opcional:
- Extracto de vainilla, canela o cubitos de hielo
Instrucciones de preparación
- Pon el polvo de matcha en un cuenco y tamízalo si hace falta para evitar grumos. Así conseguirás un resultado más suave.
- Vierte el agua caliente (no hirviendo) sobre el matcha. Usa agua a unos 80 grados, de lo contrario el sabor se vuelve amargo.
- Usa un batidor de bambú para matcha (chasen), un batidor normal o un espumador de leche para batir el polvo con el agua. Mueve en forma de M o W hasta que la mezcla haga espuma y no tenga grumos.
- Calienta la leche (si la sirves caliente) y espúmala ligeramente. Para una versión iced, añade cubitos de hielo a la leche fría.
- Vierte la leche en un vaso y añade con cuidado el matcha por encima. Así se forman capas bonitas. ¿Prefieres mezclarlo? Remueve un poco antes de beber.
Consejos para servir y variaciones
Para un refrescante matcha latte iced, llena un vaso con cubitos de hielo, usa leche fría y vierte encima el matcha batido.
Matcha latte con leche de coco
La leche de coco aporta a un matcha latte un matiz sutilmente dulce y tropical y una textura aún más cremosa. Para el mejor resultado, usa leche de coco de cartón (bebida de coco), no la leche de coco espesa de lata, ya que es demasiado concentrada para espumar bien.
Preparar un matcha latte sin espumador
No necesitas chasen ni espumador de leche para preparar un matcha latte. Un batidor normal funciona bien, siempre que batas con suficiente fuerza. ¿No tienes ninguno de los dos? Pon el matcha y el agua caliente en un frasco con cierre o una coctelera y agita con fuerza durante unos 30 segundos, hasta que se forme una ligera capa de espuma.
Cómo endulzar un matcha latte
Si te gusta puro, puedes omitir el edulcorante. Una cucharadita de miel o jarabe de agave aporta un dulzor suave y redondo sin dominar el sabor del matcha. ¿Lo prefieres sin azúcar? Un poco de extracto de vainilla ya da suficiente redondez al sabor sin necesidad de endulzar.
¿Prefieres una versión para el verano? Entonces echa un vistazo también a nuestra receta de matcha latte iced.
Usa este matcha para tu matcha latte
Para un matcha latte cremoso y sabroso, la calidad del matcha es al menos tan importante como la leche que uses. Elige preferiblemente un matcha de alta calidad con un sabor suave y pleno, que luzca bien en un latte.
Para un matcha latte realmente sabroso, es esencial un buen polvo de matcha. En Café du Jour encontrarás matcha de alta calidad, especialmente seleccionado para un color verde intenso y un sabor suave, sin amargor.
Nuestro matcha culinario es ideal para lattes: hace buena espuma, se mezcla bien con la leche y tiene un retrogusto pleno y ligeramente dulce.
















