Espressos bien preparados

¿Qué es realmente un espresso? El espresso es mucho más que una pequeña taza de café fuerte. Es una experiencia de sabor intensa, la base de innumerables recetas de café y un verdadero arte para preparar. Aquí aprenderás qué es exactamente un espresso, de dónde viene y cómo preparar uno en casa que sepa como el de un barista. Además, te damos consejos sobre los granos de café para espresso adecuados.

¿Qué es un espresso?

Un espresso es una pequeña taza de café fuerte que se prepara haciendo pasar agua caliente a alta presión a través de café molido fino.

El espresso es la base de muchas bebidas de café populares. Es conocido por su sabor pleno, intenso y su característica capa de crema. Gracias a su cantidad compacta y preparación potente, en un solo sorbo obtienes una experiencia rica de café.

¿Cómo se hace un espresso?

Un espresso se prepara haciendo pasar agua caliente a 9 bares de presión durante 25–30 segundos a través de 18–20 gramos de café molido fino.

Este proceso requiere precisión. El grado de molido correcto, la frescura de los granos y una máquina bien ajustada determinan si tu espresso sabe realmente bien.

La Specialty Coffee Association establece como estándar:

  • 18–20 gramos de café
  • 30 ml de extracción
  • 25–30 segundos de tiempo de extracción
  • 9 bares de presión
  • ± 93 °C de temperatura del agua

Si usas una máquina de émbolo, tú mismo debes controlar estos ajustes. En una máquina automática, estos parámetros se configuran para ti, a menudo con buenos resultados, especialmente si un experto la ajusta.

El origen del espresso

El espresso proviene de Italia y su nombre significa literalmente “exprimir”.

La palabra espresso deriva del latín expressus, que se refiere al proceso en el que el agua caliente se presiona con fuerza a través del café. Esta preparación surgió en Italia a principios del siglo XX, cuando la rapidez y eficiencia se volvieron importantes en la cultura del café.

En Italia, el espresso sigue siendo el estándar. Si pides un “caffè” allí, automáticamente te servirán un espresso. Las tazas pequeñas, el sabor fuerte y el consumo rápido en la barra forman parte de la tradición italiana del espresso.

6 pasos para un espresso perfecto

Preparar un espresso requiere atención, técnica y un poco de amor, en seis pasos inteligentes.

El espresso se trata de control: desde la temperatura hasta el tiempo. A continuación te explicamos cómo hacerlo, como un verdadero barista.

Paso 1: Temperatura

Deja que tu máquina y la taza alcancen bien la temperatura. Un inicio cálido asegura un sabor estable. Usa preferiblemente porcelana, que retiene mejor el calor.

Paso 2: Ajuste fino

Ajusta bien tu molinillo. Muele los granos finos, pesa unos 18–20 gramos y distribúyelos uniformemente. Usa un tamper para presionar firme pero de manera uniforme.

Paso 3: Enjuague rápido

Antes de preparar, enjuaga brevemente el grupo de café. Así limpias la ducha y aseguras que la temperatura sea perfecta.

Paso 4: Momento del shot

Coloca el portafiltro y comienza inmediatamente. Deja que el agua fluya a 9 bares de presión a través del café. Detén tras 25–30 segundos. Obtendrás unos 30 ml llenos de sabor.

Paso 5: Mejor presentación

Usa una taza caliente sobre un platillo, con cucharilla incluida. El espresso también es una experiencia visual, el ojo también bebe.

Paso 6: Disfruta tranquilo

Observa la crema: espesa, dorada y aromática. Toma un sorbo, prueba la intensidad y deja que el aroma te envuelva. Así es el espresso como debe ser.

¿Qué tipos de espresso existen?

Hay varios tipos de espresso, como el ristretto, doppio y lungo, cada uno con su propio carácter.

El espresso no es solo un tipo de shot. Variando la cantidad de agua o la dosis de granos obtienes diferentes sabores, intensidades y volúmenes. Estas son las variantes más conocidas:

Espresso

El espresso clásico: 18–20 g de café molido, unos 30 ml en la taza. Potente, intenso y con una capa gruesa de crema.

Ristretto

Menos agua, más potencia. Un ristretto se extrae en menos tiempo (unos 15 ml), lo que da un sabor aún más concentrado. Menos amargo, más cuerpo.

Doppio

Espresso doble, doble placer. Con 36–40 g de café produces unos 60–80 ml de bebida. Ideal para amantes del café potente con un poco más de volumen.

Lee más sobre el espresso doble (doppio espresso).

Lungo

El lungo se extrae más tiempo que un espresso normal, con más agua (hasta 60 ml). Menos potente, pero más amargo en sabor.

¿Qué granos de café para espresso?

Un buen espresso comienza con buenos granos. Para un espresso potente y pleno necesitas granos que se adapten a tu gusto y método de preparación. ¿Te gustan los tonos cremosos de chocolate o prefieres ácidos frutales? En Café du Jour encontrarás una selección de granos para espresso especialmente adecuados para espresso.