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Artículos de Lennart
- 26 de julio de 2017
El café son las semillas tostadas de la planta del café, del género Coffea, un arbusto o árbol pequeño que crece en zonas tropicales. Casi todo el café que se toma procede de dos especies: Coffea arabica (arábica) y Coffea canephora (robusta). Las semillas, que llamamos granos, están dentro de unas bayas o cerezas; se recolectan, se procesan, se secan, se exportan y finalmente se tuestan. Aquí tienes el recorrido completo, de la planta a tu taza.
¿De qué planta viene el café?
El café viene del género de plantas Coffea, de la familia de las rubiáceas, una familia muy amplia de plantas y árboles, sobre todo tropicales. Dentro del género Coffea hay muchas especies, algunas de más de 10 metros de altura, pero solo dos son importantes para el café que tomamos:
- Coffea arabica: da los granos de arábica, con los que se elabora la mayor parte del café de calidad. Su sabor es, en general, suave y aromático; se cultiva, entre otros lugares, en Brasil.
- Coffea canephora: da los granos de robusta,
- 9 de mayo de 2017
Tres mitos sobre el café se repiten mucho: que el café deshidrata, que te ayuda a estar sobrio después de beber alcohol y que un espresso tiene más cafeína que una taza normal de café. Los tres se oyen a menudo, pero ninguno coincide con lo que dicen los estudios científicos y la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria). Aquí los repasamos uno a uno.
Mito 1: ¿el café deshidrata?
No: en las cantidades habituales, el café no deshidrata. Según una revisión científica sobre cafeína y balance hídrico de los investigadores Maughan y Griffin, solo las dosis altas de cafeína en personas poco acostumbradas aumentan algo la cantidad de orina, y quien toma café a diario desarrolla tolerancia a ese efecto en poco tiempo. Además, el café es sobre todo agua.
Un estudio publicado en PLOS ONE con 50 hombres que ya tomaban café a diario comparó cuatro tazas de café al día con la misma cantidad de agua y no encontró diferencias en la hidratación. Ojo: se hizo con bebedores habituales, no con personas
- 9 de mayo de 2017
En Italia el café sigue unas costumbres claras: el capuchino se toma por la mañana, con el desayuno; el espresso, que allí se pide simplemente como «un caffè», se toma a cualquier hora, a menudo de pie en la barra; y después de comer se cierra con un espresso, no con un café con leche. Si viajas a Italia, conocer estas reglas te ayudará a pedir como un italiano. Y al volver, puedes recrear ese café en casa con granos italianos.
¿Italia produce café?
No, en Italia no se cultiva café: el clima no lo permite. Lo que ha hecho famosa a Italia es la forma de tostarlo, mezclarlo y prepararlo. Los tostadores italianos compran café verde de países productores y crean sus mezclas, sobre todo para espresso, y esa cultura del espresso se ha extendido por todo el mundo.
Por la mañana: capuchino
El desayuno es el momento del capuchino en Italia, a menudo acompañado de un cruasán, a veces relleno de mermelada. A partir de las 11 o las 12 de la mañana, mejor no lo pidas: para los italianos es una bebida
- 4 de mayo de 2017
Para aprender a tomar café, lo mejor es empezar por bebidas suaves con mucha leche, como un café con leche o un latte, y pasar poco a poco a cafés más intensos a medida que te acostumbras al sabor. El café solo tiene un sabor amargo que al principio no gusta a casi nadie, pero el paladar se adapta. Elegir cafés suaves, prepararlos bien y reducir el azúcar poco a poco ayuda mucho. Aquí tienes por qué el café cuesta al principio y cómo acostumbrarte paso a paso.
¿Por qué al principio no gusta el café?
Al principio el café no gusta porque su sabor amargo choca con lo que el paladar espera. La mayoría de los niños, al probar un sorbo, ponen la misma cara que si mordieran un limón: perciben el amargor con mucha intensidad. Con los años ese rechazo se suaviza, y mucha gente que de pequeña no soportaba el café acaba tomándolo a diario.
El café solo, sin leche ni azúcar, tiene un sabor fuerte, y por eso incluso muchos adultos lo toman con un chorrito de leche. La buena noticia es que el gusto se
- 25 de marzo de 2017
Si lanzas café caliente al aire a -32 grados, el café parece explotar: en lugar de caer al suelo, se convierte al instante en una nube blanca de vapor y diminutos cristales de hielo. Ocurre porque el café caliente se evapora muy deprisa en un aire tan frío y seco, y ese vapor se congela casi en el acto. En el vídeo, un hombre que va a tirarse en trineo lanza su taza de café por encima del hombro, y este es el resultado:
¿Por qué el café caliente «explota» en el aire helado?
El café caliente «explota» en el aire helado por la enorme diferencia de temperatura. Al lanzarlo, el café se divide en gotas muy pequeñas que, al estar tan calientes, se evaporan enseguida. El aire a -32 grados es muy frío y muy seco, y apenas puede retener ese vapor, así que el vapor se condensa y se congela casi al instante en cristales de hielo minúsculos. Lo que se ve es esa nube blanca, como una pequeña nevada repentina.
Curiosamente, el efecto funciona mejor con café o agua caliente que con agua fría: el agua
- 5 de marzo de 2017
El café puede mejorar la resistencia en deportes como el ciclismo y la carrera, según una revisión de la Universidad de Georgia: en las pruebas de aguantar hasta el agotamiento, los participantes resistieron de media un 24 % más con café. Pero el resultado no fue igual en todos los ensayos, y la dosis usada es alta para mucha gente. Aquí te contamos qué se estudió, cuántas tazas supone esa dosis y qué límites marca la EFSA.
¿Qué estudió la Universidad de Georgia sobre café y resistencia?
El investigador Simon Higgins y su equipo, de la Universidad de Georgia, revisaron más de 600 artículos científicos sobre café y rendimiento. Solo nueve eran ensayos controlados que usaban café, y no cafeína en pastillas o en polvo, para medir la resistencia. En todos, los participantes tomaban el café al menos 45 minutos antes y después montaban en bicicleta o corrían.
Es un resumen de estudios anteriores, no un experimento nuevo, y tiene ya varios años. La revisión se publicó en una revista científica
- 28 de febrero de 2017
Cuando tomas café, la cafeína pasa a la sangre y llega al sistema nervioso central: te sientes más despierto y con menos sueño. En las horas siguientes la cafeína se va eliminando, a un ritmo distinto en cada persona, y si la tomas a diario el cuerpo se acostumbra a ella. Aquí te contamos, paso a paso, qué le pasa a tu cuerpo después de una taza y qué efectos están respaldados por fuentes fiables.
¿Qué hace la cafeína en tu cuerpo?
La cafeína aumenta tu estado de alerta y reduce la sensación de sueño. Según la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), la cafeína estimula el sistema nervioso central y, en dosis moderadas, tiene ese efecto; lo explica en su página sobre la cafeína (en inglés). Es el motivo por el que tanta gente empieza el día con un café.
La primera hora: la cafeína pasa a la sangre
En la primera hora después del café, la cafeína pasa a la sangre y empieza a notarse. Según la Escuela de Salud Pública T. H. Chan de Harvard, el cuerpo absorbe la cafeína en unos 45
- 22 de febrero de 2017
Para preparar un caffè latte en casa sin cafetera espresso, haz un café muy fuerte con tu cafetera de goteo (el doble de café de lo habitual), espuma la leche agitándola en un tarro cerrado, caliéntala unos segundos en el microondas y vierte la leche caliente sobre el café, coronando con la espuma. No es un espresso de verdad, pero el resultado se le parece mucho y solo necesitas cosas que probablemente ya tienes. Aquí tienes el paso a paso.
¿Qué es un caffè latte?
Un caffè latte es una bebida de espresso con bastante leche caliente y una capa fina de espuma. Podemos verlo como un café con leche a la italiana: más suave que un capuchino, de color más claro y con un sabor cremoso y delicado. Si quieres darle un toque especial, puedes añadir un sirope para café, por ejemplo de avellana.
Qué necesitas para preparar un caffè latte en casa
Este método está pensado para una cafetera de goteo, la clásica con filtro y jarra debajo. Necesitas:
- Una cafetera de goteo, en la que el café cae poco a
- 9 de febrero de 2017
No se sabe si las personas que toman café viven más gracias al café. Un gran estudio de la Universidad de Harvard, publicado en 2015, observó que quienes tomaban entre una y cinco tazas al día tenían una mortalidad algo menor que quienes no tomaban café. Es una relación estadística, no una prueba de causa y efecto. Aquí te contamos cómo se hizo el estudio, qué encontró y por qué hay que leerlo con cuidado.
¿Qué estudio de Harvard relacionó el café con la mortalidad?
El estudio lo hicieron investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard y se publicó en 2015 en una revista científica de cardiología: puedes consultar el artículo original (en inglés). La propia escuela lo resume en su página sobre el café (en inglés).
Los datos venían de tres grandes grupos de seguimiento de Estados Unidos: dos de enfermeras y uno de hombres que trabajaban en profesiones sanitarias. En total, más de 200.000 personas, seguidas durante hasta unos 30 años. Cada participante indicaba en cuestionarios cuánto
- 2 de febrero de 2017
El exfutbolista David Beckham, que jugó entre otros en el Manchester United y el Real Madrid, vio en la capital inglesa, Londres, a una sanitaria que estaba atendiendo a un hombre que se había caído. Mientras la sanitaria Catherine Maynard esperaba con la víctima a que llegara la ambulancia, nada menos que Beckham se acercó para preguntar si el hombre estaba bien. Tras la confirmación, volvió a subirse al coche. Pero la cosa no acabó ahí: unos minutos después regresó con café caliente. La sanitaria Maynard le contó a la BBC que al principio no se lo podía creer y que pensó que se trataba de alguien que se parecía a Beckham. ¡Qué buen tipo, Beckham!
Thank you David Beckham for buying a tea and coffee for Cycle Paramedic Catherine and her patient #buyitlikebeckham pic.twitter.com/IFvnwuGSJI
— London Ambulance (@Ldn_Ambulance) 1 de febrero de 2016




























